Algunos desafíos no encajan perfectamente en una categoría. Pueden afectar a operaciones, logística, instalaciones o equipos. Puede que sean tan nuevos que no exista un camino definido. Definimos el problema, lo dividimos en partes manejables y creamos un plan claro.

Trabajamos con líderes y equipos cuando los enfoques existentes dejan de funcionar. Al hacer una pausa, aclaramos qué es lo que realmente se debe resolver, quién es responsable de qué y cómo se toman las decisiones para que la ejecución pueda avanzar de forma enfocada y coordinada.
Este enfoque es particularmente valioso cuando:


